El sistema inmunitario está representado por múltiples estructuras y procesos biológicos dentro de nuestro cuerpo y su función es detectar y atacar todo tipo de agentes nocivos a nuestra salud; estos agentes nocivos pueden ser virus, bacterias, células cancerosas, parásitos intestinales, proteínas diferentes a las nuestras, etc. El sistema inmunitario necesita identificar muy bien estos agentes y diferenciarlos de nuestras propias células y tejidos sanos para funcionar correctamente. La detección es complicada debido a que los agentes nocivos pueden evolucionar, cambiar, sufrir adaptaciones y así poder engañar al sistema inmunitario y atacar, infectando al organismo.

El sistema inmunitario puede ser deficiente, favoreciendo el desarrollo de múltiples enfermedades infecciosas con peligro para la vida.

Las enfermedades autoinmunes son aquellas en que existe una alteración del sistema inmunitario, y éste sistema, no identifica bien los agentes extraños, pudiéndose equivocar y atacar a tejidos sanos del propio organismo. Ejemplo: Artritis Reumatoide, Lupus, Enf. de Hashimoto, etc.

El sistema inmunitario cuenta con:

  • mecanismos generales de defensa, como son las barreras mecánicas y químicas de la piel y de las mucosas.
  • tejidos y órganos diversos, (médula ósea, el timo, el bazo, ganglios linfáticos).
  • células inmunocompetentes, (macrófagos, neutrófilos y linfocitos).
  • los anticuerpos (inmunoglobulinas) y las citoquinas (interleukina 2, interferón).

 

Efectos Inmunitarios de la Acupuntura

Estudios imagenológicos y fisiológicos indican que la acupuntura activa el sistema nervioso central e induce procesos de inmunomodulación.

La inserción de agujas dentro del cuerpo activa fibras nerviosas, su señal viaja hasta la médula espinal y desde allí al cerebro, donde interviene en la producción y función de numerosos neuromoduladores, activando diferentes conexiones y rutas neuronales.

La acupuntura genera la liberación de endorfinas que influyen en una variedad de funciones autónomas, percepción del dolor, respuesta al estrés y funciones inmunes.

La acupuntura puede modular la respuesta inmune de células inmunocompetentes, demostrando la conexión existente entre el sistema nervioso y el sistema inmune. Estudios de imágenes diagnósticas en animales y humanos han mostrado que la activa el hipotálamo, centro primario de la modulación inmunoneuroendocrina, así como de actividades del sistema nervioso autónomo.

Nuevos estudios han demostrado que la Acupuntura  genera diversas respuesta a diferentes niveles;

  • En la inmunidad inespecífica, la acupuntura provoca un incremento del número de células que atrapan y devoran a las células y agentes extraños a nuestro cuerpo (granulocitos, neutrófilos y macrófagos), esta cualidad se llama fagocitosis.
  • Sobre la inmunidad celular, la acupuntura provoca una elevación del número de linfocitos y aumento de la actividad de las NK (“células asesinas”), especializadas en matar las células patógenas.
  • Desde el punto de vista humoral se ha encontrado aumento de anticuerpos y de citoquinas.

Finalmente podemos decir que con la demostración de los efectos de la acupuntura, estamos avanzando en la lucha contra las enfermedades autoinmunes, al tener una nueva arma terapéutica que ofrecer a nuestros pacientes.

RODRIGO ALFARO GARANTÓN

Col. Med. 282862783

Equipo Facultativo

Centro Médico Madrid2